No puedo pagar un microcrédito: qué pasa y qué hacer

Actualizado: 2026-07-19 · Equipo Prestámetro · Cómo comparamos

¿Voy a entrar en ASNEF por no pagar un microcrédito?

Puedes acabar ahí, pero no el primer día: la inscripción en un fichero de morosidad llega cuando el impago se mantiene, y antes hay margen para actuar. Comprobar si ya figuras es gratis: cómo consultar ASNEF gratis.

Lo primero, para quitar el miedo que sobra: no pagar un microcrédito no es un delito y no vas a ir a la cárcel por ello. Es un incumplimiento de contrato, y tiene consecuencias económicas que crecen con el tiempo.

Qué ocurre, y en qué orden

Desde el día siguiente al vencimiento, corren los intereses de demora y la comisión por impago que figuren en tu contrato. En un producto con coste diario, estos dos conceptos crecen deprisa.

En las semanas siguientes llegan los avisos y, si el impago sigue, la gestión de recobro — a menudo a través de una empresa externa a la entidad.

Estar en un fichero de morosidad es lo que de verdad duele: no por el microcrédito en sí, sino porque cierra o encarece lo demás — una hipoteca, la financiación de un coche, hasta un contrato de móvil.

La reclamación judicial existe, pero llega en una minoría de casos y al final del recorrido, no al principio.

Qué hacer, por orden

1) Llama o escribe antes del vencimiento, no después. Con la deuda aún al corriente hay margen para aplazar o refinanciar; hazlo por canales que dejen constancia.

2) Pide el desglose exacto por escrito: capital, demora, comisiones y fecha de cada concepto.

3) Compara en euros lo que cuesta prorrogar frente a lo que cuesta el impago durante ese mismo periodo — la prórroga y lo que cuesta tiene la cuenta.

4) Ordena tus deudas por coste diario, no por quién más insiste: el microcrédito suele ser la más cara por día — entender qué cuesta de verdad un microcrédito ayuda a verlo—, y la calculadora de cuota y la de coste de microcrédito hacen los números.

5) Guarda toda la documentación: cada correo, cada desglose, cada justificante.

Lo que no hay que hacer

Preguntas frecuentes

¿Es mejor pedir una prórroga o dejar que venza?
La prórroga solo compensa si tienes fecha cierta de cuándo vas a poder pagar: compras días a cambio de un coste que no reduce la deuda. Encadenar prórrogas multiplica el total devuelto, porque en este producto el coste corre por día. La cuenta exacta —lo que cuesta prorrogar frente a lo que cuesta el impago en ese mismo periodo— está en la prórroga y lo que cuesta.
¿Puedo pedir otro préstamo para pagar este?
Es la peor de las salidas: sumas una segunda deuda con su propio coste diario para tapar la primera, y el patrón de solicitudes en cadena queda a la vista de las demás entidades y multiplica los rechazos. Si el problema es de fechas y no de importe, la conversación es con tu entidad, no con otra nueva.
Me llama una empresa de recobro que no es la entidad, ¿es normal?
Sí, la gestión externa de cobro es práctica habitual del sector. Antes de pagar nada o dar ningún dato, pide por escrito que se identifiquen y que te envíen el desglose de la deuda que reclaman: quién es el acreedor, qué capital, qué demora y qué comisiones. Sin ese papel, no pagues.
¿Alguien puede ayudarme a ordenar esto sin cobrarme?
Sí, y gratis: las oficinas municipales de información al consumidor (OMIC), los servicios sociales municipales y las asociaciones de consumidores orientan sin coste. Desconfía de quien cobre por adelantado prometiendo «cancelar deudas» o sacarte de un fichero: es una estafa conocida.

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Contenido informativo; no constituye asesoramiento financiero. Comprueba siempre las condiciones vigentes en la web del prestamista. Última revisión general: 2026-07-19.

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